Disgrafía

18 oct. 2008

Hasta fechas recientes los tratamientos correctores de dificultades escritoras se basaban únicamente en la ejercitación caligráfica repetitiva, hasta lograr que el niño asumiera patrones escritores adecuados. La repetición de copias y muestras caligráficas, además de ser monótona para el niño, era estéril en la mayoría de las ocasiones, ya que en la base de las dificultades escritoras aparecen trastornos psicomotores, visoperceptivos, etc., que son los auténticos factores causantes de las dificultades escritoras. La tendencia actual es a tener en cuenta los errores cometidos por el niño, no sólo en el estricto nivel de la escritura, sino en las áreas visoperceptivas y grafomotoras que acompañan el acto escritor. No se trata de que el niño escriba masivamente mediante «caligrafías», sino que desaparezcan los trastornos que subyacen a la escritura deficiente. Para ello es necesario que la rehabilitación abarque varias áreas de trabajo (visopercepción, grafopercepción, visomotricidad, grafoescritura, perfeccionamiento escritor, psicomotricidad y posiciones básicas). Se trabajarán de forma progresiva, hasta lograr que el niño ejecute una escritura fluida y legible. Características generales de los niños disgráficos que es necesario conocer.

1. Los niños disgráficos tienen un perfil neuropsicológico distorsionado, es decir, su edad madurativa inferior a la edad real. Por esta razón se tienen que emplear técnicas de rehabilitación que se sitúen al nivel madurativo en que se encuentre el niño, por lo que la rehabilitación se hará en función de la gravedad de las dificultades escritoras del niño, más que en función de su edad real.

2. Es necesario, a la hora de intervenir, una metodología dinámica y activa de corrección de los trastornos escritores, por lo que es aconsejable que se utilicen técnicas de rehabilitación psicomotoras. La terapia psicomotriz debe acompañar a la rehabilitación disgráfica.

3. La rehabilitación de la disgrafía no es un proceso inmediato, ya que vencer las dificultades escritoras supone previamente haber corregido los desórdenes perceptivo-motrices que presentaba el niño. Por esta razón no se debe utilizar fichas de forma masiva, sino de manera extensiva, realizando pocas fichas en cada sesión de trabajo. Corregir la disgrafía no consiste en que el niño escriba mucho, sino en que vaya venciendo las dificultades que le impiden una adecuada escritura.

4. Normalmente el niño disgráfico tiene una actitud negativa hacia la escritura, y en ocasiones un auténtico rechazo fóbico hacia la misma. Hemos de modificar la actitud de rechazó que presenta inicialmente, por otra actitud positiva hacia la escritura.

El tratamiento de la disgrafía abarca una amplia gama de actividades que podrán ser creadas por el docente al tener el registro de errores que comete el niño. Se recomienda llevar un cuadernillo o carpeta aparte de la del trabajo en aula, para facilitar la inclusión de nuevos ejercicios y la corrección minuciosa.

El tratamiento tiene por objetivo recuperar la coordinación global y manual y la adquisición del esquema corporal; rehabilitar la percepción y atención gráfica; estimular la coordinación visomotriz, mejorando el proceso óculo- motor; educar y corregir la ejecución de los movimientos básicos que intervienen en la escritura (rectilíneos, ondulados) así como tener en cuenta conceptos tales como: presión, frenado, fluidez, etc., mejorar la ejecución de cada una de las gestalten que intervienen en la escritura, es decir, de cada una de las letras; mejorar la fluidez escritora; corregir la postura del cuerpo, dedos, la mano y el brazo, y cuidar la posición del papel.

El tratamiento de la disgrafía abarca las diferentes áreas:
1.- Psicomotricidad global Psicomotricidad fina: La ejercitación psicomotora implica enseñar al niño cuales son las posiciones adecuadas.
a) Sentarse bien, apoyando la espalda en el respaldo de la silla.
b) No acercar mucho la cabeza a la hoja.
c) Acercar la silla a la mesa.
d) Colocar el respaldo de la silla paralelo a la mesa.
e) No mover el papel continuamente, porque los renglones saldrán torcidos.
f) No poner los dedos muy separados de la punta del lápiz, si no este baila y el niño no controla la escritura.
g) Si se acerca mucho los dedos a la punta del lápiz, no se ve lo que se escribe y los dedos se fatigan.
h) Colocar los dedos sobre el lápiz a una distancia aproximada de 2 a 3 cm de la hoja.
i) Si el niño escribe con la mano derecha, puede inclinar ligeramente el papel hacia la izquierda.
j) Si el niño escribe con la mano izquierda, puede inclinar el papel ligeramente hacia la derecha.

2.- Percepción.- Las dificultades perceptivas (espaciales, temporales, visoperceptivas, atencionales, etc.) son causantes de muchos errores de escritura (fluidez, inclinación, orientación, etc.) se deberá trabajar la orientación rítmico temporal, atención, confusión figura-fondo, reproducción de modelo visuales.

3.- Visomotrocidad.- La coordinación visomotriz es fundamental para lograr una escritura satisfactoria. El objetivo de la rehabilitación visomotriz es mejorar los procesos óculomotrices que facilitarán el acto de escritura. Para la recuperación visomotriz se pueden realizar las siguientes actividades: perforado con punzón, recortado con tijera, rasgado con los dedos, ensartado, modelado con plastilina y rellenado o coloreado de modelos

4.- Grafomotricidad.- La reeducación grafomotora tiene por finalidad educar y corregir la ejecución de los movimientos básicos que intervienen en la escritura, los ejercicios de reeducación consisten en estimular los movimientos básicos de las letras (rectilíneos, ondulados), así como tener en cuenta conceptos tales como: presión, frenado, fluidez, etc.
Los ejercicio pueden ser: movimientos rectilíneos, movimientos de bucles y ondas, movimientos curvilíneos de tipo circular, grecas sobre papel pautado, completar simetría en papel pautado y repasar dibujos punteados.

5.- Grafoescritura.- Este punto de la reeducación pretende mejorar la ejecución de cada una de las gestalten que intervienen en la escritura, es decir de las letras del alfabeto. La ejercitación consiste en la caligrafía.

6.- Perfeccionamiento escritor.- la ejercitación consiste en mejorar la fluidez escritora, corrigiendo los errores. Las actividades que se pueden realizar son: unión de letras y palabras, inclinación de letras y renglones, trabajar con cuadrículas.

7.- Relajación.- Después de realizar cualquier ejercicio de rehabilitación psicomotor, se debe disponer de unos 10 minutos para la relajación.
- Tocar las yemas de los dedos con el dedo pulgar. Primero se hace despacio y luego a mayor velocidad. También se puede hacer con los ojos cerrados.
- Unir los dedos de ambas manos, pulgar con pulgar, índice con índice. Primero despacio y luego a mayor velocidad. También se puede hacer con los ojos cerrados.
- Apretar los puños con fuerza, mantenerlos apretados, contando hasta diez y luego abrirlos.

Más información en :
http://www.psicopedagogia.com/disgrafia
http://ursulapulido.blogia.com/2006/051001-la-disgrafia..php

2 comentarios:

Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

amiga no tienes material para trabajar el fonema x y z?¡gracias