Cómo el hueso hioides cambió la historia

10 feb. 2008



Nuestra capacidad para comunicarnos mediante el lenguaje oral viene determinada por un pequeño hueso llamado hioides, con forma de herradura, suspendido en los músculos del cuello y anclado por ligamentos a los huesos del cráneo. Ayuda a apoyar la lengua y a elevar la laringe cuando se habla o se traga.

El hueso hioides es el único hueso que no se encuentra conectado con cualquier otro. Pertenece exclusivamente a la raza humana y a los Neandertales. Otros animales tienen versiones del hueso hioides, pero solamente los seres humanos lo tenemos en una posición ideal para que pueda trabajar en unísono con la laringe y poder comunicarnos de manera hablada. Los científicos opinan que si no tuviésemos el hueso hioides aún estaríamos emitiendo gruñidos como nuestros primos los chimpancés.

Probablemente, los seres humanos tenemos la capacidad de hablar de forma similar a como lo hacemos en la actualidad desde hace unos 300.000 años. Éstos descubrimientos se basan en el análisis de huesos hioides fosilizados. Otro cambio anatómico importante sucedió alrededor de aquel tiempo: la laringe descendió de su posición inicial, permitiendo la comunicación hablada.

En los niños humanos la laringe está situada en una posición más elevada que en el adulto, como un tubo respirador. Eso hace que los bebés puedan beber líquido y respirar al mismo tiempo. Pero alrededor de los tres meses de edad, la laringe desciende ocupando una posición más baja en la garganta, siendo más fácil atragantarse pero permitiendo el habla (el registro de las voces masculinas baja cuando la laringe desciende otra vez levemente durante la pubertad).

Ningún otro animal tiene lo bastante descendida la laringe como para producir sonidos tan complejos como el habla de nuestros antepasados o el de nuestros días.

El primer homínido al que se le atribuye ese descenso laríngeo es al Homo Heidelbergensis, relacionado tanto con los Homo Sapiens como con los Neandertales modernos. No era probablemente Shakespeare por su elocuencia en un primer momento, pero cuando el discurso hablado fue anatómicamente posible, debido al hueso hioides, pudo unir los sonidos en una estructura clara y entendible. Éste discurso complejo permitió a los indivíduos poder compartir ideas y conceptos como nunca antes lo habían podido hacer. De ahí que los primeros indicios de "cultura" se relacionen también sobre esos tiempos.

Los Neandertales tenían el hueso hioides y la estructura laríngea casi idéntica a como la tenemos hoy. El discurso del Neandertal tenía probablemente pocas vocales y consonantes, debido a la forma restrictiva de su cavidad nasal, pues se tuvo que adaptar para vivir en climas fríos. Datan de entonces (hace aproximadamente 100.000 años) muestras del simbolismo y la religión, enterrando a sus muertos junto a sus ofrendas. Siguiendo después con las primeras creaciones artísitcas y musicales.

http://www.livescience.com/history/080204-hs-hyoid-bone.html
Texto adaptado y traducido por Mercedes Villegas.

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