El dolor también tiene sexo

6 nov. 2008

Los circuitos cerebrales reaccionan de forma diferente en hombres y mujeres.

Existe el prejuicio de que las mujeres se quejan más de dolor que los hombres y se atribuye a factores psicológicos. Es cierto que, según las encuestas de percepción de salud, se quejan más e incluso acuden con mucha mayor frecuencia en busca de ayuda médica. Pero la causa no es la que parece: existe ya un buen número de investigaciones científicas cuyos resultados indican no sólo que hombres y mujeres sufren y viven el dolor de forma diferente o tienen distintos umbrales de dolor, sino también que los mecanismos cerebrales y su respuesta a los analgésicos son completamente distintos.

Un estudio de la Universidad de Georgia (Atlanta) realizado en pacientes con dolor crónico, liderado por la profesora Anne Murphy, ha descubierto que los hombres reaccionan activando un circuito que une la región media del cerebro conocida como sustancia gris periacueductal con la médula rostroventromedial, y de ahí con la médula espinal. Este circuito es responsable de la percepción del dolor y también de la liberación de endorfinas que lo combaten.

Cuando esto sucede, la morfina, una de las drogas opiáceas más utilizadas como analgésico, es el fármaco que mejor funciona en hombres. Sin embargo, el estudio demostró que ante un dolor persistente de tipo inflamatorio, el mismo circuito se activaba menos en mujeres y, por tanto, la morfina era mucho menos efectiva para calmarlo. "Utilizando diferentes técnicas hemos demostrado", explica la profesora Murphy, "que la morfina es claramente ineficiente en mujeres".

Pero el estudio ha deparado algunas sorpresas: "Resulta muy extraño que, a pesar de que este canal se activa mucho menos en mujeres que en hombres y, por tanto, responden menos a la morfina, las mujeres tienen una red de conexión más densa entre la sustancia gris periacueductal y la médula rostroventromedial. La razón por la que esto ocurre es un misterio", explica Murphy, quien subraya que esa zona del cerebro interviene en procesos relacionados con la emoción, el miedo y la agresión.

En general, en todas las patologías que cursan con dolor se observa una mayor proporción de mujeres que de hombres, pero hay, además, una serie de enfermedades que comportan dolor crónico en las que la incidencia en mujeres es tan mayoritaria que se consideran típicamente femeninas. Es el caso de la migraña o de la fibromialgia, en las que hasta la luz puede llegar a producir dolor y en las que por cada hombre afectado puede haber nueve mujeres.

"Si llevas al laboratorio a hombres y a mujeres y los sometes a pruebas objetivas, con distintos tipos de estímulos dolorosos, no siempre hay una diferencia pero, cuando la hay, siempre va en el mismo sentido. Las mujeres o bien tienen una menor tolerancia al dolor o una mayor sensibilidad. Unas veces las diferencias son mayores que otras, pero hay evidencia de que mujeres y hombres procesan el dolor de forma diferente, utilizan distintos circuitos del cerebro, distintos elementos químicos y hasta cierto punto, distintos genes", afirma Mogil.

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5 comentarios:

Vaya, este tipo de noticias me producen sentimientos contradictorios. ME aprecen bien como avances, pero por otro lado siempre he creido en la igualdad entre hombres y mujeres, y despreciado los tópicos. Sin embargo últimamente varias noticias de este tipo han confirmado alguno de ellos como algo normal debido a cuestiones hormnales, neuronales...

Siento la confusión que te pueda causar ;) de todas maneras, piensa que lo verdaderamente importante es conseguir la igualdad de derechos entre hombres y mujeres. Si somos diferentes bioquímica o neuronalmente hablando... pues bien venidas sean las diferencias. ¿No crees?. Saludos

sí, es cierto bienvenidas sean las diferencias :) Y es cierto lo que importa es la igualdad en derechos.

Jejeje, parece que estamos conectados a la vez, así que aprovecho este momento para darte la enhorabuena por la clasificación en los premios 20blogs.

Pues muchas gracias :)