El saber "se hereda"

24 sept. 2009

No estoy totalmente de acuerdo...pero ésto decía hace dos días Cristina Castro en EL PAÍS.

Los logros educativos de los hijos están fundamentalmente en manos de sus padres y, más concretamente, en su nivel educativo. Un ejemplo: el 73% de los hijos de universitarios que nacieron en la década de los setenta han estudiado una carrera, mientras que tan sólo lo ha hecho el 20% de aquellos cuyos padres no eran universitarios.

El hecho de que los padres sean universitarios otorga claras ventajas educativas, según el último informe de Caixa Catalunya Informe de la inclusión social en España 2009. Estas son que estos padres son más proclives a escolarizar a sus hijos antes de los tres años, que transmiten a sus hijos más aspiraciones y que poseen más recursos educativos y culturales.

Existen otros factores que también inciden en las tasas de logros educativos, como el género - los chicos se gradúan en ESO un 16% menos que las chicas -, la estructura del hogar - el abandono escolar prematuro es un 86% más alto en las familias monoparentales a igualdad de condiciones sociales - y el origen - los inmigrantes tienen, por razones económicas y de entorno, menores tasas de educación secundaria y post obligatoria -.

El tipo de colegio (privado, público o concertado) en relación a los resultados favorece mucho a los colegios privados pero, según el estudio, que ha extrapolado los datos estadísticamente, los resultados prácticamente se igualan.

Respecto a la influencia del equipamiento de los colegios en los resultados escolares, Pau Mari-Klose, director del estudio, ha querido incidir en que "no es tan importante en relación con la educación de los padres y el entorno". "No podemos seguir echando la culpa a las escuelas sin políticas públicas de familia, sin que haya más acceso a la escolarización temprana, porque así no vamos a conseguir elevar el nivel educativo", ha asegurado Mari-Klose.

Por comunidades autónomas, se ve la influencia de un menor nivel económico en las tasas de graduación universitaria y en el abandono escolar. Esto traza una línea separadora norte-sur en la que quedan hacia abajo (y desfavorecidas) Extremadura, Castilla-La Mancha, Comunidad Valenciana, Murcia, Andalucía y Canarias. Además, Murcia y Canarias presentan unas tasas excesivamente bajas que se deben, a juicio de Mari-Klose, a las características de un mercado laboral que no demanda tanta mano de obra cualificada. Para el fracaso escolar, Baleares presenta mayor abandono en relación a la situación económica, que podría explicarse, según Mari-Klose, igualmente a la estructura del mercado laboral.

Las conclusiones del estudio hacen hincapié en el protagonismo de los padres frente a todos los actores en el mundo educativo, pero también a la necesidad de desarrollar políticas públicas de apoyo para los más desfavorecidos, que necesitan ese complemento en el acompañamiento de la educación (mecanismos de compensación, como clases de apoyo).

En este sentido, los autores del estudio son optimistas respecto al futuro. El aumento progresivo del nivel educativo de los padres favorecerá el de las nuevas generaciones y, en relación a la crisis, también apuntaron a su carácter de oportunidad por la disminución de oportunidades de trabajo tempranas en la hostelería y la construcción, por ejemplo, que pueden desincentivar a los jóvenes del mercado laboral rápido e incitarlos a seguir estudiando.

Fuente: elpais.com

4 comentarios:

Me gustaría ponerme en contacto contigo te he escrito un mail pero me lo devuelve.

Un saludo Nsolana

Hola Nsolana, mi correo aparece en la parte superior de la página, pero de todas maneras te lo vuelvo a poner aquí. mtps37@yahoo.es. Saludos

Buen día, Merche.

En efecto, como muy bien dices, no hay muchos motivos para estar de acuerdo con el artículo de El País. Empezando porque las personas no tienen género, sino sexo (afortunadamente).

Lamentablemente, una caterva insoportable de cenutrios ágrafos se empeñan, quién sabe si por simple pedantería o, realmente, por supina ignorancia, en metonimizar (¡ay, aquellos tropos literarios!) el género de las palabras por el sexo de las personas. Y, lo que es peor, también se empeñan en que los incapaces de tener ideas propias (y, en efecto, son legión) sigan sus dictados.

Algunos aún recordamos el “Libro de Estilo” editado por el propio diario.

No es menos cierto que el titular, que ciertamente busca sobre todo la sorpresa, es ampliamente desmentido por el corpus del artículo, cuya tesis es que los hijos de los universitarios correlacionan positivamente con un mejor resultado académico. Ahora bien, puesto que uno no nace universitario, como no nace cirujano, pongo por caso, actitud y situación son producidas por cuestiones ambientales y no hereditarias. O, lo que es lo mismo, si se me permite expresarlo así, es motivo ontogenético y no filogenético. Lo cual es expresado así en el propio artículo.

Vieja trifulca epistemológica, la habida entre ambientalistas-positivistas y racionalistas, que sólo el conexionismo está empezando a superar.

Lo que no termino de entender es el optimismo del párrafo final, quizás porque haya que negar la mayor: da por hecho el “aumento progresivo del nivel educativo de los padres”, pero cualquier pedagogista (lo que los ‘pijiprogres’ dan en llamar “comunidad educativa”, incluyendo a padres y madres, educadores y educadoras, docentes y docentas, miembros y miembras varios y varias) que no sea un desertor de la tiza o tenga intereses creados en los múltiples cambios de las normativas en educación puede certificar que, realmente, el nivel educativo en términos absolutos ha caído a profundidades que empiezan a ser insondables. Que un alumno cualquiera que haya superado el nivel de Bachillerato no llega apenas a los conocimientos que se exigían para pasar octavo de EGB (oktbo dgb, en terminología LOGSE), ya de por sí de un nivel más bajo que el antiguo cuarto y reválida. Que los licenciados universitarios (perdón, quiero decir los que superan el grado) suelen ser incapaces no sólo de redactar sus ideas en un papel de forma inteligible, sino, lo que es más grave, de hilvanarlas siquiera antes de plasmarlas. Y que, en definitiva, una vez superada hace muchos años la sangrante lacra del analfabetismo formal, se extiende, más como la peste que como una mancha de aceite, el analfabetismo funcional.

Claro que para distinguir a los tuyos entre las papeletas de las elecciones, antes de depositarlas en las urnas, no hace falta más. Eso, comprar El País, escuchar la Ser, ver la Cuatro y suscribirse al Digital Plus.

Como debe ser.

Besos.
Sergio Líndell

Pues la pinceladas propias, como dices en la cabecera del blog, brillan bastante por su ausencia. Es cómo, "yo digo que esto no me gusta, porque sí...y me quedo tan ancha"

Lo único interesante de esta entrada es el comentario de Sergio Líndell, que total para una que otra vez que se encuentra un texto bien escrito entre los comentarios de un blog, ya ha valido la pena entrar a este.