Destrezas para el control de la voluntad

7 nov. 2011

Fuerza de voluntad © QUINO

No es fácil escapar del influjo de la pereza o la comodidad, dos verdaderos enemigos que constantemente obstruyen nuestro actuar. La falta de voluntad se manifiesta cuando se retrasa el inicio de una labor, cuando no se da prioridad a las actividades más urgentes o importantes y se escogen las que suponen un menor esfuerzo, cuando se proyecta algo pero no se es capaz de llevarlo a la práctica.


Albert Einstein consideraba que existe una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad y la energía atómica: la voluntad. La voluntad no es más que la inteligencia aplicada a la acción. Para la UP no es una facultad innata, sino que se compone de cuatro destrezas, de cuatro hábitos que se aprenden, o no, en los distintos momentos del desarrollo. Todo ello está relacionado con el aprendizaje de la libertad. Estas cuatro destrezas nos proporcionan un instrumento educativo fundamental.


1ª.-  Inhibición del impulso.
El niño está movido por impulsos, que le incitan a actuar. Es importante esta primera destreza para que el niño no pase directamente del ímpetu o del deseo a la acción. Cuando nuestros hijos son demasiado impulsivos, esto les crea diferentes problemas. ¿Cómo podemos educar la impulsividad? Una de las técnicas que tienen éxito es la de las “autoinstrucciones”. Se trata de enseñar a nuestros hijos a darse instrucciones a sí mismo y a obedecerlas. Y la primera orden es: piensa un instante lo que vas a hacer.
2ª.- Deliberar
¿Por qué es tan importante detener el impulso? Porque nos deja tiempo para deliberar, es decir, para aplicar nuestros conocimientos a la situación y comprobar si el impulso nos guiaba por el camino acertado o no. Deliberar supone buscar e inventar las alternativas.
3ª.- Decidir
Tras la deliberación llega la decisión, que supone un salto. En esto consiste la autodeterminación. La toma de decisiones en la adolescencia es un aspecto crítico para un desenvolvimiento saludable; a pesar de la crisis en la formación de la identidad el adolescente debe evaluar sus alternativas adecuadamente, y al mismo tiempo ir ganando autonomía para el futuro.
4ª.- La Ejecución del Proyecto
A la hora de realizar el proyecto, debemos tener en cuenta la importancia de dos hábitos que fortalecen dos capacidades: la capacidad de retrasar la recompensa y la capacidad de soportar el esfuerzo.
En cuanto a la capacidad de aplazar la recompensa, debemos enseñar a nuestros hijos a manejar no solamente las recompensas externas, sino las recompensas internas, las que uno mismo puede proporcionarse cada vez que se acerque a una meta.


En relación con la capacidad de soportar el esfuerzo, podemos decir que con frecuencia lanzamos a los niños el mensaje de que las cosas no deberían ser desagradables, con lo cual les estamos diciendo que el aspecto costoso de una actividad es injusto y debería ser evitado. Nuestros hijos deben aprender a dominar el estrés. Nadie puede evitar sentirse estresado, por eso nuestros hijos deben aprender a superarlo. Deben aprender a reconocer las situaciones que le producen estrés y los signos del mismo, para resolverlo de forma constructiva.


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3 comentarios:

Muy buena entrada. Por eso vamos a añadirla en nuestro resumen semanal de blogs en www.bebesymas.com

Hola! no sé si alguna vez pasé a visitarte, porque son tantos los blogs buenos que encuentro, que me pierdo...Pero déjame decirte que he encontrado cosas muy lindas e intersantes.
Sino lo hice antes, te dejo la dirección de mi blog y estás invitada a compartir emociones!
http://silvina-porelcaminodelasemociones.blogspot.com/
Beset desde Valencia
Silvina

Gracias.