Fisiología del proceso lector

15 jul. 2009

Al leer tenemos la impresión de que deslizamos los ojos de izquierda a derecha de forma continua. Sin embargo, en la realidad no sucede así. Lo que pasa es que los ojos dan breves saltos, fijándose en cada salto en un contenido informativo.

A cada una de las detenciones que los ojos realizan para poder leer se las denomina "fijaciones".

La mejor forma de comprobar esto es situarse frente a un compañero que haga lectura silenciosa.

Una fijación normal viene a durar unas 240 milésimas de segundo, lo cual puede suponer unas cuatro fijaciones por segundo.

Los lectores rápidos no se diferencian de los normales en la duración de las fijaciones, sino en los patrones de los movimientos sacádicos. Los buenos lectores hacen fijaciones amplias, captando en cada fijación varias palabras.


La primera línea, es un ejemplo de las fijaciones (*) y el campo visual captado por un mal lector. La última línea, la de abajo, es un ejemplo de las fijaciones y el campo visual captado por un lector con mucha práctica y muy rápido.

¿Cómo mejorar la velocidad lectora?

Ampliando el campo de percepción visual: Es importante reducir el nº de fijaciones y aumentar cuanto sea posible el nº de palabras que se capten de un solo golpe de vista.

Suprimiendo los espacios en blanco: Muchas veces perdemos tiempo, haciendo visionados inútiles de espacios en blanco (márgenes, espacio entre párrafos,...).

Eliminando la subvocalización: Esto se consigue leyendo a una velocidad más rápida de lo que la mente es capaz de mantener.

Atendiendo a la parte superior de las grafías:



Acelerando por ocultamiento: consiste en servirse de una postal para forzar a los ojos a leer más deprisa. La forma de empleo consiste en colocar una postal bajo la línea que se lee tratando de:

- Ir aumentando progresivamente la rapidez lectora.
- Leer cada línea con sólo tres o cuatro fijaciones.

Reconociendo los indicadores de velocidad. Por ejemplo términos como “por último” o “en resumen” dicen al lector que se va a producir una repetición y por tanto podemos acelerar nuestra velocidad lectora, o incluso dejar de leer el párrafo. Sin embargo si los términos son “Por el contrario” o las palabras que inician esta frase, lo que viene a continuación no debe de pasarnos inadvertido, pues se introducen ideas nuevas.

EJERCICIO DE "SALTO DE OJO" PARA AUMENTAR EL RITMO DE LECTURA

Vas a encontrar una serie de palabras colocadas en tres columnas. Tendrás que leerlas haciendo tres fijaciones por línea. Esto te ayudará a coger un ritmo en la lectura. Avanzarás mediante saltos de ojo que te permitan leer las palabras de cada renglón; regresa al inicio del siguiente mediante un salto directo y rápido. Recuerda que los movimientos deben ser rítmicos. Cuando ya tengas soltura en este tipo de ejercicios, debes pasar a columnas que tengan palabras más largas o incluso varias palabras.



Castilleja de la Cuesta
I.E.S. Castalla
Departamento de Orientación

2 comentarios:

Felicidades Merche por el trabajo continuo que haces. Seguimos tu blog a diario.

esta bien buen el articulo , lo voy a imprimir . un abrazo .
Greisi