El buen profesor...

28 ene. 2013

1. Sabe y cree que lo que sabe es importante y necesario para comprender la vida y a uno mismo, y para avanzar, y por eso profundiza en el conocimiento de lo que quiere enseñar y busca las maneras de hacerlo sencillo y comprensible para todos los alumnos.

2. Conoce bien a sus alumnos, no solo como son, sino también por qué son como son y, sobre todo, de qué son capaces. Tiene de cada uno de ellos una visión de hacia dónde pueden crecer en todas sus dimensiones, y sabe cómo empujarles hacia adelante para lograr lo mejor de ellos mismos.

3. Identifica las necesidades y los momentos en los que está cada alumno y cómo afectan a su desarrollo personal y genera una multiplicidad de oportunidades y recursos variados para que todos se impliquen y aprendan en profundidad.

4. Maneja con agilidad diferentes estrategias y metodologías que dotan a la clase del ritmo y las tensión necesaria para estimular la motivación, la curiosidad, la atención y la reflexión de sus alumnos.

5. Hace a sus alumnos cada vez más autónomos y protagonistas de su propio aprendizaje, creando un clima cálido y respetuoso de participación y colaboración mutua, gestionando los conflictos con firmeza y eficacia.

6. Fomenta la creatividad y amplía los horizontes de aprendizaje facilitando el acceso a diferentes recursos, experiencias, lenguajes, interlocutores y herramientas tecnológicas.

7. Dedica tiempo y esfuerzo personal a pensar sobre cada uno de sus alumnos y sus clases, que prepara, planifica y modifica a la vez que estudia, investiga y contrasta para crecer con y para ellos.

8. Acompaña los procesos de maduración y aprendizaje de cada alumno, evaluando y discerniendo sobre lo que ve y lo que revela aquello que ve, y proponiendo iniciativas de mejora y superación continua.

9. Comparte su conocimiento y experiencia, y trabaja en equipo con sus compañeros, implicándose en un proyecto común que ayude a sus alumnos más allá de su aula y de su misma escuela, haciendo cómplices de su educación a las familias y otros agentes sociales presentes en la vida local.

10. Disfruta de los éxitos de sus alumnos y vive sus fracasos como propios, cree en lo que hace y sabe que lo que hace puede marcar una diferencia en sus vidas, y por eso se compromete con ellos, y saca lo mejor de sí mismo para ellos.


Decálogo de Carmen Pellicer 
Vía: Innovarte

Mapa Sentimental

16 ene. 2013

Hoy comparto con vosotros un vídeo de esos que te dejan un rato pensando, con los que mentalmente vas viendo y pensando "lleva razón", "qué razón lleva" :)

Un vídeo larguillo, lo sé, pero creo que merece la pena compartir este tipo de mensajes. Que lo disfrutéis.



Concursos para "mamis blogueras"

9 ene. 2013

Bueno, pues comenzó el 2013 lleno de buenos propósitos para el año y de mucha ilusión para que no se nos gaste a lo largo de sus 365 días :)

El blog también comienza con energía renovadas, aunque muchos ya sabéis que no tengo últimamente mucho tiempo desde que me embarqué en Esmuki y que no soy muy partidaria de los concursos que van por votaciones de amigos y conocidos, en esta ocasión hago un excepción y me he inscrito en el que la revista Ser padres está llevando a cabo. Buscan a mamás blogueras, así que otra cosa a día de hoy no sé, pero que soy mamá y que soy bloguera si, jejeje. Así que habrá que intentarlo ;)

Para votar tenéis que registraros en la web www.serpadres.es y luego en este enlace AQUÍ puntuáis el blog y votáis ;)

Os iré contando cómo va el asunto, pero mientras tanto podéis tener más información en http://www.serpadres.es/concursos/MamiBlog-Ser-Padres-busca-el-mejor-blog-de-familia-2012.html

Carta del abuelo a los Reyes Magos

6 ene. 2013


We 3 Kings of Orient

Melchor, Gaspar y Baltasar. ¿Por qué no he de creerlo, hijo?
Un amigo mío les pidió la Luna reflejada en un charco y se la han traído.

Cuando yo tenía seis años y era pobre, les pedí un juguete. Me trajeron el mar. Papá, tan asombrado como yo, dijo: nunca había visto nada tan grande ni tan divertido.

Otro año, les pedí otro amigo y así seríamos siete, cinco en la cancha y dos en el banquillo, por lo que pudiera pasar. Les pedí un amigo de un metro y mucho de alto, todo un pívot.
    
Cuando vuelva a ser niño, a la hora de pedir, en la noche de los prodigios, pediré que me dejen tener un perro, que a mamá, el día 24 de todos los meses, aún le queden dos panes en la despensa y que papá vuelva a casa y sonría.

Cuando sea niño, a la hora de pedir, pediré que los mapas políticos cambien por las buenas, que cada uno pueda colorearlos como quiera, con los colores que más le gusten y que todos quepan en el mismo libro.

Mi padre, hijo, pedía los vientos de marzo, las lluvias de abril, las amapolas de junio, ver madurar el trigo y que el alcalde fuese un hombre honrado.

Cuando sea niño, a la hora de pedir, pediré motivos para cantar contento, que la niña del pomar vuelva a sonreírme, que nazcas tú, pediré una canción, una sonrisa y un beso, un amigo y, en todo caso, hijo, un vaso de buen vino.

Cuando sea niño, a la hora de pedir, pediré cosas que no se rompen, ni se oxidan, ni aburren, cosas que se quedan en la memoria, en tanto vuelva a ir de niño a viejo y para siempre, seguro que por los siglos de los siglos. Amén.

Esta es la carta que mi abuelo escribirá a los Reyes Magos cuando vuelva a ser niño.
Texto de: Juan Farias