¡Lo que somos capaces de leer!

26 nov. 2007

SGEUN UN ETSDUIO DE UNA UIVENRSDIAD IGNLSEA, NO IPMOTRA EL ODREN EN EL QUE LAS LTEARS ETSAN ERSCIATS, LA UICNA CSOA IPORMTNATE ES QUE LA PMRIREA Y LA UTLIMA LTERA ESETN ECSRITAS EN LA PSIOCION COCRRTEA. EL RSTEO PEUDEN ETSAR TTAOLMNTEE MAL Y AUN A SI PORDAS LERELO SIN POBRLEAMS. ETSO ES PQUORE NO LEMEOS CADA LTERA POR SI MSIMA, SNIO LA PAALBRA EN UN TDOO.
PRESNOAMELNTE ME PREACE ICRNEILBE.
TNATOS AOÑS DE COLGEIO A AL BSAURA…

En el texto vemos una prueba de cómo colaboran los dos hemisferios cerebrales a la hora de leer en el caso de un buen lector sin problemas de lateralidad y con un Cuerpo Calloso bien desarrollado (recordemos que es éste el que realiza el trasvase de información de un hemisferio al otro). En la lectura de estas palabras desordenadas, el hemisferio izquierdo interpreta las letras y lee propiamente dicho, pero el derecho reconoce las palabras como un todo, como una imagen, por lo que impide que el desorden en las letras entorpezca la lectura.

¿Qué es la dislexia?

Es una palabra que proviene del griego y significa dificultad con el lenguaje. Según la definición de Dislecan, la Asociación de Dislexia Canaria y otras Dificultades de Aprendizaje, “es una dificultad específica de aprendizaje cuyo origen es neurobiológico. Ésta se manifiesta en el aprendizaje de la lecto-escritura, presentando dificultades en el proceso lector, como también en la escritura y en la ortografía y, en general, con todo lo que tenga que ver con la descodificación de los símbolos que nosotros mismos hemos creado para nuestra comunicación”.

Sin embargo, para Ignacio Calderon, neuropsicólogo, la dislexia es una disfunción cerebral en la que prima antes el hemisferio derecho sobre el izquierdo, no permitiendo la correcta dominancia entre ambos. Esto quiere decir que en una persona disléxica se tiende a procesar la información y la realidad a través del hemisferio derecho, que tiene que ver con todos los procesos de orientación espacial, que con el hemisferio izquierdo, responsable del lenguaje, la matemática y la lógica.

“Es una forma diferente de aprender, ya que son personas más creativas e imaginativas, pero el sistema académico mundial está ideado para el hemisferio izquierdo, por lo que estas habilidades no son valoradas en este contexto”, asegura Ignacio Calderón.

El neurospicólogo también explica que existen tres tipos de dislexia. La primera está causada por una alteración visual, “por lo que el niño presenta dificultades para leer las letras e identificarlas”. La segunda es debida a una modificación en el proceso auditivo, “ya que el niño ve las letras pero no puede ponerles el sonido adecuado”. Por último, Calderón explica que el tercer tipo de dislexia es la mixta, que es una mezcla de las dos anteriores. “Es la más habitual porque si alteras la función visual, automáticamente afecta a la auditiva y viceversa”.

Detectar la dislexia

Las personas que presentan esta disfunción cerebral son detectadas, normalmente, en el periodo escolar, sobre todo cuando se empieza a leer y escribir. “Un niño disléxico lo es, seguramente, desde que tiene un año pero no se puede descubrir hasta que se enfrenta a la lectura”, explica Ignacio Calderón.

Los niños con dislexia tienen una falta de comprensión lectora, presentan sustituciones, omisiones o inversiones de letras y sílabas, leen de forma lenta y con vacilaciones y presentan dificultad a la hora de relacionar ciertas letras con sus sonidos.

Además de los errores a la hora de escribir y de leer, una persona con dislexia también puede presentar otros síntomas como problemas para identificar la izquierda y la derecha, para orientarse espacialmente, para leer el tiempo o dificultades a la hora de practicar un deporte.

La dislexia puede ser calificada como falta de interés o vagancia por muchos padres y docentes, ya que el esfuerzo que tiene que realizar un joven que presenta un problema de aprendizaje para conseguir los mismos resultados es muy superior al que tienen que hacer el resto de sus compañeros, por lo que en muchas ocasiones no le merece la pena. “La gran ventaja de diagnosticar a un niño como disléxico es que le quitas el otro diagnóstico, que es el de vago”, asegura el neuropsicólogo.

Técnicas para corregir la dislexia

Lourdes García Dueñas es madre de un niño con dislexia, escribía la siguiente carta en Comunidad Escolar:

Un bajo rendimiento escolar, frecuentes distracciones durante el estudio o falta de interés hacia todo lo relacionado con la escuela pueden constituir síntomas no de pereza o pasotismo por parte del alumno, sino que enmascaran un problema, la dislexia, que afecta no sólo a los niños, sino también a adultos. Esta alteración se caracteriza por la dificultad de leer y comprender, de escribir correctamente, por cambiar el orden de las letras...
Por mi experiencia, como madre de un niño disléxico, puedo sugerir que el primer paso para resolver el problema es acudir a un especialista, que aplicará la terapia más idónea a cada caso. Logopedas y psicólogos son los profesionales que se ocupan de atender adecuadamente a los afectados.

No obstante, el apoyo de la familia en el tratamiento resulta indispensable, ya que debe proporcionar al disléxico comprensión y ayuda, además de paciencia ya que corregir esta disfunción exige tiempo y constancia. Un buen método se concreta en estimular la coordinación de derecha-izquierda, no sólo del cuerpo, sino también de la vista. También es conveniente reforzar la memoria y repetir series de objetos cambiando el orden. Otra de las técnicas para evitar la confusión de palabras consiste en repetir aquellas que no resultan más difíciles. Por último, una práctica muy efectiva reside en observar una imagen, cerrar ojos e intentar reconstruir mentalmente ese espacio y la disposición de los objetos.

Juegos: el gorila enjaulado y la casa se quema

21 nov. 2007

EL GORILA ENJAULADO

Edad: a partir de 5 años
Tiempo aproximado: 10 minutos
Jugadores: 5 o más
Materiales: una tiza

1. Se dibujan dos círculos concéntricos de unos cuatro y seis metros de diámetro.

2. En el círculo del centro se coloca un jugador que desempeñará el papel de gorila; los demás se sitúan en el espacio comprendido entre los dos círculos.

3. Los jugadores deberán inentar tocar al gorila sin que este los atrape y los arrastre dentro del círculo en el que se encuentra.

4. Los jugadores arrastrados dentro del círculo se transforman en gorilas. El juego acaba cuando no quedan jugadores libres.


¡LA CASA SE QUEMA!


Edad: a partir de 5 años
Tiempo aproximado: 10 minutos
Jugadores: 5 o más
Materiales: ninguno

1. Delimitado el terreno de juego, cada participante se coloca en un sitio diferente: una esquina, un rincón, una columna...que será su casa.

2. Uno de los participantes permanecerá en el centro, sin tener una casa propia.

3. Cuando el jugador central dice "¡la casa se quema!, todos deberán cambiar de casa. El jugador central aprovechará entonces para él quedarse con una.

4. El nuevo jugador central deberá repetir el grito para intentar colocarse en una casa.

La pata mete la pata

20 nov. 2007

La pata desplumada,
cua, cua, cua,
como es patosa,
cua, cua, cua,
ha metido la pata,
cua, cua, cua,
en una poza.

-¡Grua!, ¡grua!, ¡grua!
En la poza había un Cerdito
vivito y guarreando,
con el barro de la poza,
el cerdito jugando.

El cerdito le dijo:
-Saca la pata,
pata hermosa.
Y la pata patera
le dio una rosa.

Por la granja pasean
comiendo higos.
¡El cerdito y la pata
se han hecho amigos!

Poesía de Gloria Fuertes

Estimulación para niños de 2 años

Recuerda que proporcionar estimulación a tu hijo, no debe implicar querer acelerar su desarrollo ni su independencia, sino identificar y fomentar sus capacidades, respetando su ritmo y aceptando siempre el proceso de desarrollo.

ÁREA: PSICOMOTRICIDAD GRUESA
• Realiza el juego de carretilla, tu hijo coloca sus manos sobre el suelo y luego tú le levantas los pies para que avance.
• Traza figuras en el suelo (triángulo, cuadrado, líneas curvas, en zigzag) y motiva a tu hijo a caminar por encima de ellas.
• Estimúlalo a desplazarse en distintas posiciones: en cuclillas, sobre las puntas de los pies, sobre talones. Hacia delante y hacia atrás.
• Motívalo a que salte de una silla pequeña con los pies juntos, tomándolo de las manos.

ÁREA: MOTRICIDAD FINA
• Realiza juegos en los que tu hijo ejercite los movimientos de la mano, abriéndolas y cerrándolas; toca con el dedo pulgar cada uno de los dedos restantes y realiza movimientos de tijera con los dedos.
• Motívalo a sacar objetos que no floten, de una vasija con agua, utilizando la presión de pinza, es decir, los dedos pulgar e índice (siempre debes tener mucha precaución).
• Realiza actividades con pintura para dedos, con gelatina de colores o pintura vegetal en polvo.
• Traza una figura grande en papel y pídele que la rasgue por el contorno. Enséñale cómo hacerlo.
• Enséñale a abrir diferentes cerraduras, moviendo manijas, perillas o pasadores.

ÁREA: COGNICIÓN
• Muéstrale a tu hijo un dibujo con distintas figuras: casa, mesa, árbol. Después proporciónale tarjetas de esas mismas figuras, para que las acomode donde correspondan en el dibujo.
• Enséñale canciones que le ayuden a nombrar y a señalar partes de su cuerpo.
• Enséñale a identificar con el tacto, diferentes texturas: suave y áspero, mostrándole varios objetos.
• Motívalo a oler diferentes sustancias (que no le causen daño) con inspiraciones profundas.
• Muéstrale algunos objetos familiares y enséñale quiénes lo usan y para qué sirven.
• Pídele a tu hijo que haga movimientos con sus manos hacia arriba, abajo, adelante, atrás, a un lado, a otro, adentro de su ropa, afuera.

ÁREA: AFECTIVO – SOCIAL
• Enséñale a identificar a las personas con quienes se relaciona y a referirse a ellas con atención y respeto.
• Afianza la comprensión del Sí y del No.
• Hazle sentir parte de un grupo, integrándolo en actividades colectivas.
• Enséñale a observar todo lo que lo rodea para que pueda apreciarlo. Estimula a tu hijo a sentir y mostrar manifestaciones de afecto y cercanía.

Cómo aplicar el aislamiento o tiempo fuera

No es posible educar utilizando solo técnicas positivas sino que en ocasiones hemos de recurrir a los castigos. El Aislamiento es una forma de castigo por el que privamos al niño de los reforzadores de los que está en ese momento disfrutando, llevándole a un "lugar aburrido".

El problema es que con el castigo mostramos lo que está mal o lo que el niño no debe hacer, pero no le enseñamos la conducta correcta. Por ello, el castigo hay que acompañarlo de técnicas positivas (modelos, explicaciones, refuerzos, premios, elogios...).

Para aplicar adecuadamente el Aislamiento, el mandar a un niño al rincón o el Tiempo-Fuera, debemos seguir las siguientes pautas de actuación:

- Debe ser un lugar aburrido. A veces puede servir una silla cara a un rincón o a una pared. Nada de sitios oscuros ni que puedan provocar miedo. Si se le aísla en una habitación (no debería tener juguetes ni entretenimientos) no se debe cerrar la puerta.

-Hay que explicarle al niño claramente el funcionamiento de la técnica (dónde, cuanto tiempo, para qué...) y sobre todo dejarle claro qué conducta inadecuada llevará como consecuencia dicho aislamiento (sólo se debe utilizar para un comportamiento; una vez superado ése, se podrá intentar con otro).

-Es conveniente comprobar que el niño ha entendido lo que esperamos de él.

-Cuando el niño inicia el comportamiento acordado como inadecuado se le indica que vaya al rincón. Si no lo hace se le lleva de la mano con firmeza pero con calma y sin gritarle.

-Normalmente se considera adecuado un minuto de permanencia en el rincón por año de edad. Si el niño se resiste o abandona el lugar, se puede añadir un minuto más. Si continuara la resistencia se puede retirar además un reforzador o juguete favorito.

-Podemos utilizar un reloj con alarma que nos avise cuándo ha concluido el tiempo de aislamiento.

-Durante el aislamiento hay que ignorar los llantos y/o quejas del niño. Si al acabar el tiempo el niño está llorando o portándose mal se le dejará hasta que haya pasado medio minuto desde que finalmente se calme, ya que si le dejáramos salir del rincón aburrido durante la rabieta estaríamos reforzando esa conducta negativa.

-Cuando acabe el tiempo debemos preguntarle al niño por qué le hemos mandado al rincón, para asegurarnos que efectivamente nos ha entendido.

Para que el Aislamiento funcione hay que acompañarlo de otras técnicas educativas de carácter positivo. Así, debemos estar atentos para elogiar al niño cuando realice la conducta adecuada o, al menos, aproximaciones a ella.

www.psicologoescolar.com

Estimulación para bebés de 1 año

11 nov. 2007

Para que tu hijo tenga una adecuada estimulación y que las actividades que realiza sean de beneficio, siempre debes tener presente qué quieres lograr y cómo lo lograrás.

ÁREA: PSICOMOTRICIDAD GRUESA
• Jugar con una pelota de playa: puedes colocar a tu hijo boca abajo o boca arriba y balancearlo en todas direcciones, de adelante hacia atrás, en círculo, de izquierda a derecha, etc.
• Gíralo hacia los costados sosteniéndole los brazos extendidos hacia arriba, al tiempo que le empujas las piernas juntas. Ayudándolo a hacer rollitos.
• Dóblale las caderas y las rodillas hacia el tronco, apoyando las manos sobre las rodillas para balancearlo.
• Tómalo de las manos, para que salte en un mismo sitio con ambos pies, y después para que lo intente con un solo pie.

ÁREA: MOTRICIDAD FINA
• Preséntale objetos que estén en alto o retirados de él, para que los alcance.
• Proporciónale cubos de igual o diferente tamaño para que pueda construir torres. Este mismo ejercicio lo puedes realizar con diferentes objetos, como tapaderas, cajas, etc.
• Dale vasos de plástico de igual o diferente tamaño y enséñale a encajarlos y a desencajarlos.

ÁREA: COGNICIÓN
• Muéstrale láminas o revistas donde haya objetos conocidos (de preferencia con ilustraciones grandes).
• Jugad frente a un espejo, motívalo para que se observe.
• Llama su atención sobre las sombras, que preste atención cuando se mueven.
• Mueve en diferentes direcciones un objeto luminoso para que lo siga con la vista, usa por ejemplo una linterna.
• Señálale objetos colocados sobre la pared (fotos, adornos, dibujos).

ÁREA: AFECTIVO – SOCIAL
• Cántale constantemente con música de fondo o con ayuda de palmadas o instrumentos, haciendo movimientos con las manos, pies y cabeza.
• Procura que conviva con personas desconocidas para él, en presencia de quien lo cuida habitualmente (papá, mamá, abuelos), creando un ambiente de seguridad.
• Procura que se reúna frecuentemente con niños de su edad.
• Realizar juegos en los que grite fuerte y luego flojito.

Estimulación para bebés de 0 a 1 año

6 nov. 2007

Tu bebé puede estar mejor estimulado, en la medida que enriquezcas su ambiente y las oportunidades que le brindes para su aprendizaje. Pero debes tener cuidado de no sobrestimular, él te dejará saber que ya es suficiente cuando pierda el interés en lo que estais haciendo.

ÁREA: PSICOMOTRICIDAD GRUESA
• Acaricia la espalda de tu bebé (de arriba hacia abajo), haciendo presión sobre sus nalgas, para motivarlo a levantar la cabeza.
• Muéstrale un juguete, procurando que trate de alcanzarlo, puedes ayudarlo poniéndole un apoyo en los pies para que pueda impulsarse.
• Preséntale un objeto sonoro hacia arriba, abajo y a ambos lados, para que gire la cabeza en dirección del sonido.
• Coloca móviles o juguetes de su agrado, para que trate de agarrarlos, al principio lo puedes ayudar levantando su cabeza.
• Extiende y luego flexiona sus piernas, realizando una pequeña presión sobre su estómago.
• Crúzale la pierna izquierda sobre la derecha y viceversa.
• Colócalo en distintas posiciones: boca abajo, boca arriba, de costado y sentado. Balancéalo suavemente.

ÁREA: MOTRICIDAD FINA
• Extiende suavemente sus dedos para ayudarlo a abrir y cerrar sus manos.
• Coloca tu dedo índice en su mano, motivándolo para que la cierre.
• Juega a las escondidas, colocando una prenda de tela ligera sobre su cara y luego enséñale a cogerla.
• Tócale el dorso de la mano para estimular a que la abra y luego las palmas de la mano para que las cierre.

ÁREA: COGNICIÓN
• Trata que fije su vista, por medio de objetos llamativos (de preferencia sin sonido) y que siga con la vista el objeto.
• Utiliza diferentes objetos sonoros, haciéndolos sonar en diferentes ubicaciones: arriba, abajo, a un lado, al otro (a una distancia de 20 cm. aproximadamente) y que así trate de identificar su procedencia.
• Pasa texturas suaves por su cara, manos y piernas.
• Dale de comer mientras le hablas o le cantas.

ÁREA: AFECTIVO – SOCIAL
• Acostúmbralo a la rutina de la familia (ruidos, actividades, etc.) desde que llega a casa.
• Procura que tenga contacto con personas cercanas a la familia.
• Entabla pequeñas charlas, motivándolo a utilizar el lenguaje, salúdalo y despídete de él.

En esta edad, el sistema vestibular es muy sensible, un movimiento lento y rítmico actúa como un sedante mientras que un movimiento brusco provocará el reflejo de susto. Los ejercicios se deben adaptar a las necesidades del niño, si una actividad le produce miedo, la debes modificar. Siempre es recomendable realizar un masaje antes de comenzar los ejercicios.
Debes recordar, no forzar a tu bebé para realizar los ejercicios.
El desarrollo de los niños es muy diferente, por lo que si te surge una duda, es mejor consultar con un profesional cualificado.

Ciudad 17


Ciudad 17 es una web educativa en la que podrás encontrar juegos on-line, chistes, imprimibles, información sobre animales, colores, números, etc.

JuegosJunior.com

4 nov. 2007


Si quieres hacer éste rompecabezas pincha AQUÍ
La página JuegosJunior.com ofrece variados juegos online además de dibujos para colorear, recortar, memorys, etc.

¿Por qué un niño no habla bien?

Muchos niños padecen trastornos del lenguaje que les impide desenvolverse con soltura en el colegio o relacionarse bien con sus amigos y eso puede marcarles de por vida. La solución está en dar al problema la importancia que merece y saber prevenir esas alteraciones del habla antes de que sea demasiado tarde.

La mayoría de veces, cuando el habla de nuestro hijo no es todo lo fluida que debiera, solemos defendernos respondiendo que es más avispado para otras cuestiones y restándole importancia. pero en la mayoría de los casos -salvo que exista alguna alteración física que lo impida- los trastornos del lenguaje son problemas que se pueden y se deben resolver y, por supuesto, prevenir.

LO MÁS HABITUAL

Se calcula que uno de cada cinco niños entre 2 y 5 años tiene problemas de lenguaje, pero no todos los niños que hablan mal pecan de lo mismo. Son muy diversos los problemas que se pueden presentar, aunque los más frecuentes son:

LA DISLALIA.
La dislalia es el trastorno del lenguaje más frecuente en los niños y normalmente no se le da importancia -comenta esta especialista-. Consiste en decir mal uno o varios sonidos e incluso puede llegar a darse la situación de que lo que dice el niño sea totalmente ininteligible, es decir, imposible de comprender. Para poner un ejemplo, cuando un niño de más de 4 años, en lugar de "terror" dice "telol" o en lugar de "pera" dice "pela", tiene dislalia".

Este trastorno también se da en el caso, menos frecuente, de que el niño olvide pronunciar un determinado sonido (por ejemplo "venana" por "ventana").

EL RETRASO EN LA APARICIÓN DEL HABLA.
Cuando se da esta circunstancia, algunos padres se suelen mostrar muy preocupados -explica Lluïsa Cabré-. Es preciso aclarar que este trastorno no implica ningún retraso intelectual. Un niño de 2 años puede no decir una palabra y, sin embargo, ser muy inteligente. De toda maneras, es preciso estimular al niño para que el proceso de aprendi zaje sea el correcto". Hacia los 12 meses, el niño debe ser capaz de decir algunas palabras, aunque entonces sí es normal que las pronuncie de manera incorrecta. A los 4 años, debe haber aprendido a decir bien todos los sonidos y, si no es así, es preferible que consultes a un buen especialista.

EL TARTAMUDEO
Suele aparecer entre los 3 y lo 4 años. Por lo general todos los niños del mundo tartamudean; unos lo hacen repitiendo alguna palabra o sílaba y otros haciendo una pausa entre una palabra y otra, pero en ellos no tiene por qué ser algo permanente como ocurre con los adultos, simplemente forma parte de una de las etapas evolutivas del niño. En muchos casos el niño tartamudea cuando se da cuenta de que tiene poder verbal, cuando pidiendo algo se lo conceden sin ponerle pegas, y en realidad eso le provoca un susto, una sorpresa. El mejor tratamiento de ese tartamudeo infantil es no darle importancia. No hay que darle ninguna consigna, ni siquiera decirle al niño que hable más despacio, que piense lo que va a decir antes de hablar o que evite tartamudear, porque, al hacerlo, el niño será consciente de su problema y le costará más superarlo. Cuanto menos importancia se le de, más deprisa desaparecerá el trastorno. Si no es así, entonces sí será necesario comprobar que no se trata de algo permanente". Si el niño deja de hablar de manera repentina e inesperada, si el retraso en el lenguaje es muy evidente o confunde gran parte de los sonidos, pudiera ser que la causa fuera más grave e incluso que existieran problemas psicológicos, neurológicos o físicos serios. En estos casos, la ayuda de un especialista se hace indispensable.

EL LOGOPEDA Y TÚ

En ocasiones, y aunque la intervención del logopeda pueda ser muy recomendable, también en casa y teniendo en cuenta las siguientes recomendaciones podrás evitar o superar a tiempo éstos y otros trastornos similares en tu hijo:

No le corrijas constantemente. Si lo haces, cogerá miedo a hablar y dejará de hacerlo, es preferible que más tarde tú repitas correctamente -y dentro del contexto de una frase- la palabra que él ha dicho mal. Le servirá de ejemplo.

No le interrumpas mientras habla, dale tiempo para expresarse y espera al menos dos segundos antes de contestarle.

No le exijas que repita lo que ha dicho o que comience de nuevo, porque eso le desanimará.

Hablarle y explicarle cosas es muy positivo, pero aún lo es más escucharle y hacerlo relajadamente , aunque repita frases o palabras.

Reflexiona sobre tu manera de hablarle. Si lo haces muy deprisa y sin pronunciar bien algunos sonidos, tu hijo hablará del mismo modo.

Procura que más allá de los 12 meses no lleve chupete. Ve quitándoselo de manera progresiva. Lluïsa Cabré explica el porqué:

Cuando nacemos, succionamos porque estamos inmaduros neurológicamente y en esa acción la lengua no se mueve casi nada, únicamente hacemos un cambio de presión en ella cuando tragamos. A los siete u ocho meses hay que introdu- cir los sólidos para obligar a la lengua que tenga mayor movilidad y así, al engullir los alimentos sólidos, el niño irá adquiriendo las pautas para articular los sonidos de nuestro código fonético. Si el niño mantiene durante mucho tiempo el biberón, el chupete y las papillas, se retrasará en el lenguaje". Por supuesto, no todos los niños que usan chupete más allá de los 24 meses tienen problemas en el lenguaje, pero en ellos hay más probabilidades de que así sea. La permanencia de estos hábitos infantiles no solo es negativo para el desarrollo lingüístico del niño, sino que algunos expertos aseguran que tenderá a comportarse de manera infantil más allá de lo que se considera normal.

En ocasiones, que tu hijo no hable bien puede deberse a problemas en el oído y a que no sepa discriminar correctamente los diferentes sonidos. Por ello, antes de probar soluciones más drásticas es recomendable que te asegures a través de un especialista de que se audición es perfecta.

SI LE HABLAS SERÁ MÁS INTELIGENTE

Desde el momento en que nace -e incluso cuando todavía se encuentra en el seno materno-, es de suma importancia que hables a tu hijo. Además de que los lazos afectivos se estrecharán, el niño aprenderá a asimilar los sonidos de su lengua natal. Pero aún hay más: algunos estudios aseguran que, el primer año de vida, escuchar conversaciones forma la mente y hace al niño más inteligen- te. Conseguirás estimular sus reflejos, que tenga mayor rapidez mental, más capacidad para el aprendizaje rápido y más potencial para asimilar y recordar lo aprendido.

Ya sabes, si quieres que sea inteligente, háblale.

Lluïsa Cabré